“El orden natural de las cosas” y la necesidad de seguir construyendo

“El orden natural de las cosas” y la necesidad de seguir construyendo

por Alejandro Monasterio 35359988_10156601943349459_2781126731593940992_n.jpg

Hay en El orden natural de las cosas y otros cuentos, una suerte de fatalismo inmigrante. Esa fatalidad que tiene muchos destinos, porque la inmigración es una experiencia que hay que vivirla en carne propia, no se puede explicar, es un proceso que lleva años y que quizás nunca termine. Es un torbellino de emociones que exaspera y reconforta al mismo tiempo, es sin dudas un juego de humanidades diversas que involucra cultura, hábitos, actitudes e incluso sentimientos primitivos de supervivencia. Quizás, un libro como El orden natural de las cosas y otros cuentos sea una herramienta útil para entender esa conmoción contradictoria que es el ser humano. Fernando Olszanski, presenta este logrado libro de cuentos en su segunda edición, con varios de esos cuentos premiados individualmente, y también el libro en conjunto, galardonado con el International Latino Book Award.

Los personajes de este libro son, a veces contradictorios, otras totalmente decididos en su cometido. Eso refleja lo que es realmente el viaje del inmigrante, lleno de altibajos emocionales y de historias mínimas que hacen un todo. Hay un juego psicológico que lleva al lector por situaciones extremas, irrisorias y a veces hilarantes. La historias se pasean por diferentes finales, unos optimistas y otros no tanto. Eso es fundamental porque la experiencia migrante es única y personal, no hay un solo final posible, sino que al contrario, son todos finales abiertos esperando un desenlace que nunca llega.

Encuentro muchos puntos altos en este libro. Mis cuentos favoritos han sido “Mosqueteros”,  “Dinero fácil”, “Un año”, “La superposición de las Marías” y el cuento que da el nombre a esta colección: “El orden natural de las cosas”. Todos los cuentos tienen una narrativa intensa y dejan al lector lleno de imágenes que completan un cuadro inigualable por su fuerza y corporalidad. Uno se pregunta de dónde vienen esas historias y cómo es que se pueden plasmar en el papel con tanta fuerza y contenido. Sin duda Olszanski es certero en sus palabras, pero también en la manera de contar las historias.

Publicada originalmente por Linkgua/USA en el 2011, y pronto agotada, esta selección de cuentos de Fernando Olszanski vuelve de la mano de Ars Communis Editorial. Como dice el mismo Olszanski, estas historias parten del desarraigo que sufre el inmigrante, pero sirven para construir el arraigo tan añorado, en una tierra prometida un tanto esquiva y un tanto hostil. Sin dudas, El orden natural de las cosas y otros cuentos es un libro intenso, y lleno de emociones. Un libro que contagia a la lectura, para seguir construyendo la literatura en español en Estados Unidos.

Anuncios

Una visión sobre “Ni Bárbaras ni Malinches, Antología de narradoras en Estados Unidos”

Ni Bárbaras ni Malinches Master 03Una visión sobre “Ni Bárbaras ni Malinches, Antología de narradoras en Estados Unidos

Lo bueno de las antologías es que son un muestrario de lo que se hace en distintos lugares y nos nutre con diferentes perspectivas, estilos, temas y acercamientos. “Ni Bárbaras ni Malinches, Antología de narradoras en Estados Unidos”, hace exactamente eso. Esta es la primera vez que se presenta solo a narradoras en español a lo largo de la nación del norte. Y no es casualidad, porque la creación literaria en español no ha dejado de crecer, ya sea en universidades, en talleres literarios, en revistas que nacen continuamente y alimenta el hambre intelectual de los que vivimos aquí.

La antología presenta a quince escritoras con sus respectivos textos, algunos cuentos, otros relatos y sorprendentemente, capítulos de novela. Esto nos da la pauta que el espectro narrativo es amplio y goza de un momento extraordinario. Desde la presentación, el escritor y editor radicado en Chicago, Fernando Olszanski, quien hizo la selección de esta antología, nos habla de romper estereotipos. El nombre de la antología, sin dudas, es un muy buen comienzo para hacerlo. La presentación explica que los extremos concebidos en la Literatura, como lo es Doña Bárbara y la Malinche, nos ayudan a vislumbrar todos los matices de la mujer latina. El hecho de presentar narradoras con un bagaje cultural diferente nos ayuda a determinar los abanicos literarios que se nos presentan en la antología.

A mi gusto personal, creo que la antología es muy pareja en la calidad de textos, pero además, es muy entretenida desde el punto de vista literario. Los cuentos no son largos, lo que hace que su lectura sea fluida y grácil. Al miso tiempo, los textos nos pasean por distintas ciudades, iconos nacionales y el desencuentro cultural de los Estados Unidos.

Sin dudas que “Ni Bárbaras ni Malinches, Antología de narradoras en Estados Unidos” es un gran evento en el mercado literario hispano, no ya desde un punto de vista comercial, sino que, desde el aspecto de la diversidad, la buena literatura y del crecimiento agigantado de nuestra presencia en este país. Un documento necesario para marcar nuestra presencia en una sociedad siempre cambiante. Un buen libro.

En busca de la Pertenencia y el conflicto de no estar. Pertenencias, Narradores sudamericanos en Estados Unidos

Screen Shot 2017-04-05 at 6.03.25 PMSi escribir es un acto subversivo, ¿qué significa escribir en español en Estados Unidos? Pertenencias, Narradores sudamericanos en Estados Unidos, es una búsqueda de ese dilema inconcluso que es el inmigrante. Desde el título, los editores de esta antología, la ecuatoriana Melanie Márquez Adams y el peruano Hemil García Linares, nos invitan a adentrarnos en la filosa sugerencia de que el inmigrante, por definición, se encuentra en la nubosa situación de no pertenecer a un lugar, y desde ese incómodo lugar, procura no dejar desvanecerse del origen que añora, que idealiza, pero que no sabe si todavía existe tal cual lo dejó.

La antología Pertenencias.., consiste en veinte relatos de escritores sudamericanos de distintos puntos del subcontinente; dos ecuatorianos, cuatro chilenos, dos colombianos, un venezolano, dos argentinos, un uruguayo y ocho peruanos. En el prólogo, escrito por el autor argentino Fernando Olszanski, el reconocido escritor hace hincapié en el momento único que vive Estados Unidos. Un momento de intolerancia y misticismo que acecha en particular a nuestra comunidad. Olszanski resalta que el arte es una fuente natural de comprensión y que antologías como Pertenencias… pueden ayudar a crear conciencia y espacios de interacción entre las comunidades en conflicto.

Entre los escritos, podemos ver la interacción constante entre los personajes que buscan desenfrenadamente ser parte de una sociedad que a veces es permisiva, y otras, decididamente hostil. Melanie Márquez Adams y Hemil García Linares, han compilado una buena suma de historias, algunos cuentos y otros capítulos de novela, que funcionan de manera independiente, pero que en conjunto, revelan la problemática de una minoría y su lucha para hacerse espacio en una sociedad cada vez más diversa, pero al mismo tiempo tan cerrada como el ciego y obsesivo amor al poder.

Pertenencias, Narradores sudamericanos en Estados Unidos, es una antología que ha seleccionado escritores sudamericanos para mostrar a nuestra comunidad en conjunto, pero que no evita a ninguna nacionalidad ni región, porque la problemática migrante es común a todas las nacionalidades. Esta es una buena antología, por la calidad de sus autores y por la temática. Que los proyectos como Pertenencias… sigan viniendo, porque esto es tan necesario como el pan y el vino en cada mesa, porque al espíritu y al intelecto también es necesario alimentarlo.

Alejandro Monasterio Bogado, periodista de origen sudaca radicado en Milwaukee.

El monstruo mundo o la crueldad de la literatura, una nouvelle de Azucena Hernández

El monstruo mundo o la crueldad de la literatura, una nouvelle de Azucena Hernández

Encontrarse con un libro como El monstruo mundo de Azucena Hernández, es una muy grata sorpresa. La narración de El monstruo… fluye suave al mismo tiempo que va describiendo la lenta agonía de un cuerpo que no puede detener el deterioro emocional. Otra cosa que ayuda al relato es que se concentra en el personaje sin distracciones: una joven universitaria que se consume lentamente en un caldo ácido y sórdido de drogas y decisiones erróneas, que conducen irremediablemente hacia el peor de los desenlaces.

Es un acierto de Hernández la construcción de un ambiente de asfixia y de desesperanza, pero al mismo tiempo, la lectura es la llave de un andamiaje queEl Monstruo Mundo Master 08.11.16.jpg describe la miseria humana en todos sus sentidos. El personaje, la joven universitaria, tiene conciencia del momento que vive, pero parece carecer de voluntad para cambiar el inevitable descalabro que se avecina, o decididamente ha planeado la completa destrucción de su propio ser, atormentado y sin fuerzas para cambiar la realidad.

El lenguaje, agudo y punzante, también ayuda a que el lector quede condicionado a la mera función de espectador del lento proceso de decrepitud a la que se ha sometido el personaje. Las palabras elegidas para contar la historia no son vanas, al contrario, encajan sutilmente en la descripción del momento. No abundan los adjetivos mas que para decir exactamente lo que tiene que decir, y esto no se debe entender como austeridad, sino como exactitud lingüística, algo que no abunda en estos días en que los escritores se dedican más a llenar de artificios los relatos en vez de contar una historia.

Esta nouvelle que nos presenta Azucena Hernández, El monstruo mundo, es un libro que refresca por la espontaneidad y crudeza del relato, pero al mismo tiempo uno siente que hay un halo de crueldad rondando en el aire que está al caer en cualquier momento y que puede salpicar al más incauto de los lectores. Sin dudas El monstruo mundo es un libro que gusta, es un libro que sacude y es un libro que regala una buena lectura sin trucos, sin falsas profecías pero con todos los ingredientes como para creer que cuando uno abre un libro, también se abre una ventana al género humano en todas sus facetas.

Alejandro Monasterio, periodista, crítico y bloguero de origen sudaca radicado en Milwaukee.

Entre secretos y realidades, una reseña de Rojo sobre blanco y otros relatos, el último libro de Fernando Olszanski

Entre secretos y realidades, una reseña de Rojo sobre blanco y otros relatos, el último libro de Fernando Olszanski

por Alejandro Monasterio

El último libro de Fernando Olszanski, Rojo sobre blanco y otros relatos, es una colección de tres cuentos y una novela corta, la cual que le da el título al libro. Ya desde la sugestiva portada podemos ver que el libro nos hará caminar por un tumulto de emociones, donde los secretos son la parte más vulnerable del ser humano, en ellos es donde se esconden los misterios y las dudas. Olszanski ha demostrado desde su anterior libro de cuentos El orden natural de las cosas, que es un escritor que le gusta investigar al ser humano. Sus personajes suenan reales y creíbles, llenos de retos y dilemas donde las decisiones, las emociones y las circunstancias cambian de manera rápida y a veces con crueldad. Rojo… no defrauda en ese sentido, es un libro bien escrito y con el propósito de retratar al ser humano, sí es cierto que Olszanski se basa también en la experiencia migratoria y la alienación, pero no es circunstancial que el lector se pueda identificar con los personajes independientemente del accidente geográfico de las nacionalidades y de las latitudes.

El primer relato, “Los mitos”, es un cuento reflexivo donde las circunstancias del narrador, un poeta venido a menos, recuerda a un Drug Lord de un barrio de Chicago ya no como un común criminal, sino como un héroe comunitario tan lleno de contradicciones como idealista y patriota al mismo tiempo. Johnny Camacho, el personaje por el que ronda el relato, es un tipo afable y sensible que ve en las drogas un medio para hacer cosas, cosas grandes, como ayudar a la revolución cubana o lograr la independencia de Puerto Rico. ¿Es quizás este personaje una reminiscencia de Ícaro? Lo cierto que Jhonny y el poeta venido a menos tienen una conexión diferente entre ellos, y en el desenlace de la historia veremos en qué nivel de confianza se encuentra uno con el otro.

El segundo relato, “Guerra”, nos lleva al submundo de pandillas, donde las lealtades se juzgan a partir de balas y de venganzas. Rocco, un joven pandillero hispano, vive una historia de amor con Zuli, la hermana menor del jefe de la ganga o pandilla como se le dice en Estados Unidos. Esta historia de amor se contamina de sangre, atentados y una lucha frenética por recobrar una suma de dinero importante que tiene a la ciudad de Chicago al filo de una guerra entre pandillas, la policía y a los agentes federales involucrados en ella. Por supuesto que el relato es interactivo con el lector, porque las lealtades se ponen a juicio hasta el límite de la paciencia humana.

“Las cenizas de los abuelos” es un relato diferente a los anteriores, es más emocional y hurga en la psiquis humana. Una madre y su hija vuelven al terruño después de casi cincuenta años, para encontrarse con un paisaje humano desolado por las mentiras y los secretos guardados por generaciones, que irremediablemente afectará a los protagonistas de manera especial y profunda. Otra muestra de que Olszanski es un escritor que basa la sicología de sus personajes en lo cotidiano y en la realidad de la vida que nos rodea. Este cuento trae ciertas reminiscencias de Ulises y su regreso a Ítaca.

“Rojo sobre blanco” es una novela corta que sucede en un hospital cualquiera. El autor no especifica como en los relatos anteriores donde marca a Chicago como eje central de los que sucede, sino que deja al lector jugar con su imaginación para descubrir el espacio geográfico, por el tono de los personajes, uno puede imaginarse al cono sur latinoamericano. Un médico ya consumido por el sistema hospitalario, se abandona a la desidia y monotonía de su trabajo, hasta que un evento en particular, un intento de homicidio en el hospital mismo, dispara una carrera entre la vida y la muerte que puede incluir al mismo doctor, tan solo por involucrarse emocionalmente con la víctima del intento de homicidio.

Rojo sobre blanco y otros relatos es un libro cargado de giros emocionales. Las historias son genuinas y al mismo tiempo certeras. El hilo común de ellas es que todos ls relatos tienen secretos que cambiarán para siempre a los personajes a sus idiosincracias. Rojo sobre blanco y otros relatos, es un libro de buena lectura y que nos ayuda a entender al ser humano y sus avatares cotidianos, y cuando un libro trata de explicarnos lo que nos sucede a diario van la pena leerlo.

Alejandro Monasterio, periodista, crítico y bloguero de origen sudaca radicado en Milwaukee.